Abeja Reyna, miel mexicana que superó las importaciones chinas y ahora va por EU

Altavozmx

Abeja Reyna, negocio que comenzó con pequeñas colmenas, ahora va por las grandes ligas, busca conquistar Estados Unidos y abrir más tiendas, una de ellas en Ciudad de México, donde no solo venderá miel, sino cremas y otros tratamientos. 

“Los productos son a base de miel, pero han dejado atrás el modo tradicional en que la concebimos, pues vendemos desde cremas, hasta tratamientos para el cabello a base del producto”, comentó Luis Valentino, CEO de la firma.

De acuerdo con el ejecutivo desde 2015 a la fecha han logrado duplicar su tamaño, con un crecimiento de entre 70 y 100% anual: “Sabemos que no fue lo mismo para otras empresas, pero en Abeja Reyna crecimos 100% contra 2019, si bien ya venía una mentalidad de cambios en las personas de cuidarse más, de buscar productos orgánicos y naturales, a raíz de la pandemia hubo mayor demanda, fue como si nos cayera el 20,  y Abeja Reyna ofrece esos productos para la salud y el bienestar”.

Su primera tienda en Ciudad de México abrirá en segundo semestre de 2021

Para 2021 el plan es crecer otro 100% contra el año pasado, ampliar su presencia en internet a través del comercio electrónico y llegar a California, Estados Unidos, también con ventas en línea y para 2025 contar con más de 20 franquicias. 

“En 2018 abrimos nuestra primera tienda oficial, nos cambiamos a una bodega certificada y creamos nuestra tienda franquicia modelo en Guadalajara, ya tenemos seis sucursales, este año estamos por abrir otras dos”, dijo Valentino.

No tirar la toalla  

Abeja Reyna comenzó hace más de 30 años y es una historia de “no tirar la toalla”, relató el empresario, pues luego de que Hilda Cortés, su madre, fundó el negocio y logró contar con varios socios apicultores, se desplomó con la llegada de importaciones chinas, momento en que buscaron una nueva oportunidad. 

“En 2006, prácticamente el negocio de mi mamá se vino abajo, junto con otros apicultores, fue un momento de reflexión, de comenzar a dar valor agregado a la miel. Envasamos algunos productos, fueron conociendo la marca, mi hermana empezó a ofrecer algunos en la universidad, para el cabello, para la piel y todo mundo encantado, sacamos el negocio de manera artesanal”.

Tras volverse a levantar, llegó el momento de profesionalizarse. A través de una aceleradora de negocios obtuvieron un fondeo por un millón de pesos, aunque solamente decidieron tomar 500 mil, los recursos sirvieron para darle más forma al negocio y luego vino el boom. 

“En 2015 nos invitaron a una aceleradora local, convocaron empresas innovadoras para un proceso de crecimiento, aplicaron mil 500 empresas, para el programa solo 100, de esas 100 estuvimos en los ganadores que obtuvieron financiamiento”, expuso.

Así lograron darle mayor empuje a la marca, hacerla más moderna, pero lo más importante fue comenzar un proceso de división de responsabilidades entre la familia, para que él y sus hermanas tuvieran funciones específicas que ayudarán al crecimiento de Abeja Reyna.

Por E. E.