FUMAR O VAPEAR ‘ABRE LA PUERTA’ DE LAS CÉLULAS AL COVID-19, REVELA UN ESTUDIO

Altavozmx

FUMAR, VAPEAR E INCLUSO SER FUMADOR PASIVO NO SÓLO INCREMENTA EL  RIESGO DE SUFRIR UNA MANIFESTACIÓN GRAVE DE COVID-19, TAMBIÉN DE CONTAGIARSE.

Sí: resulta obvio que un sistema respiratorio sano puede combatir de mejor forma al nuevo coronavirus que uno dañado por fumar, vapear o inhalar el humo de tabaco que alguien más exhala durante un periodo prolongado. 

Sin embargo, cada vez más estudios aportan evidencia del alto riesgo que entraña ser fumador durante la pandemia.

Fumar afecta a largo plazo a los cilios, un tipo de células que dan forma a tejidos recubiertos de cabellos ultrafinos que recubren los bronquios y se encargan de filtrar sustancias ajenas al organismo y atrapar a los microbios en el sistema respiratorio.

Estas células son esenciales para evitar infecciones y según un estudio de la Escuela de Medicina de Stanford, las personas que fuman, vapean o ambas, tienen al menos cinco veces más probabilidades de sufrir síntomas graves en caso de enfermar de Covid-19 que los no fumadores.

Sin embargo, fumar o vapear no sólo afecta la respuesta inmune y la capacidad del sistema respiratorio para protegerse frente a un microorganismo extraño: 

Distintas investigaciones apuntan cada vez más a que fumar o vapear (incluso ser un fumador pasivo) provocan cambios en las células que facilitan la entrada del virus al cuerpo humano.

ASÍ PENETRA EL SARS-COV-2 EN LAS CÉLULAS

Para infectar al cuerpo humano y comenzar a replicarse, el SARS-CoV-2 necesita penetrar en al menos una célula. Para lograrlo, los coronavirus utilizan como puerta de entrada una proteína enzimática llamada ACE2, presente en los alvéolos pulmonares, riñones, vasos sanguíneos y en el tubo digestivo.

La ‘llave’ que abre la ‘puerta’ ACE2 de la membrana celular es la proteína S del coronavirus, que tiene forma de espiga y se une a ella con el fin de parasitarla y convertir a cada célula en una fábrica de virus.

En las personas no fumadoras, esta molécula está presente en cada célula; sin embargo, cuando se trata de personas fumadoras o vapeadoras, la expresión de la proteína ACE2 es más alta y provoca la aparición de más moléculas de este tipo en la membrana celular.

Por lo tanto, el coronavirus tiene más puertas de entrada a las células de las personas fumadoras y más probabilidades de causar una infección grave.

Esta expresión alta de ACE2 no sólo afecta a fumadores y vapeadores, también puede aparecer en fumadores pasivos. Según una investigación de la Universidad de Tecnología de Sydney, basta con fumar 3 cigarros para provocar un subidón de ACE2; sin embargo, estos niveles pueden descender después de un mes sin fumar o vapear.