La crisis de Pemex sigue creciendo: Deuda incremetó 13.9%

Altavozmx

El saldo fue de 113,200 millones de dólares (mdd), lo que implica un incremento de 13.9% durante 2020, además de que los reembolsos adeudados en 2021 ascienden a 6,500 mdd. Las causas principales de este grave problema tienen que ver con la mayor disposición de deuda que se hizo durante el último trimestre y con el comportamiento del tipo de cambio.

Hacia 1999 la petrolera mexicana tenía una deuda de 12,500 mdd. Para el 2006 ya era de 51,160 mdd, lo que implica un 300% más. En 2012 era de 58,646 mdd, un crecimiento del 15%; y para 2018 ya era de 103,761 mdd, lo que representa un 77% más.

Como se puede ver, la “noticia de la deuda” no es nueva. Para principios de este año, cuando Pemex se quedó sin soluciones rápidas para cubrir los pagos de la deuda, fue evidente que se necesitaban reformas que dieran una solución a la estructura tributaria de la petrolera más endeudada del mundo.

En enero Pemex cobró notas del gobierno destinadas a cubrir enormes pasivos de pensiones. Con eso, se tomó un respiro de un pago de deuda de dos mil mdd. Pero incluso después de esa maniobra financiera, tuvo que emitir mayor deuda en enero. Después de este panorama es más que claro que necesitará ayuda gubernamental este año.

Apoyar a Pemex en 2021 para que la empresa cubra sus necesidades de financiamiento podría imponer una carga financiera de hasta 14.7 mil millones de dólares o 1.4% del PIB, además de la transferencia ya presupuestada de 2.3 mil millones para construir la refinería de Dos Bocas, según información de Moody’s.

Y es que, si en un tiempo Pemex fue el impulso financiero más importante del gobierno, ahora representa todo lo contrario. Se ha convertido en una importante carga a causa de la deuda que ha ido acumulando durante cada sexenio.

Sin embargo, el último trimestre del 2020 puede representar buenas noticias, pues se registró una utilidad neta de 124,200 millones de pesos (mdp), un cambio sustancial respecto de la pérdida de 171,500 millones de pesos en el mismo trimestre del año pasado. Esto quiere decir que, si bien durante el año de 2020 se mantuvo en números rojos, Pemex redujo su pérdida a 490,000 mdp desde 660,000 mdp en 2019.

El problema de liquidez de Pemex surge a razón de que la producción de petróleo no se está recuperando en el grado necesario, y el gobierno no tiene tantos ingresos como cabría esperar. De esta forma, a menos que la capacidad de producción petrolera mejore aún más, el problema del efectivo continuará y será cada vez más urgente encontrar soluciones alternativas. Y es probable que la implementación de una reforma fiscal sea la solución más factible.

La producción de Pemex sin socios promedió 1.686 millones de barriles por día en 2020, prácticamente sin cambios con respecto a los 1.684 millones de bpd de 2019. Octavio Romero, el presidente ejecutivo de la petrolera, destacó la producción total de 1.705 millones de bpd el año pasado, un aumento del 0.2% con respecto a 2019, atribuyéndolo a una contribución de 145,500 bpd provenientes de nuevos campos.

Pemex está atrapada en un círculo vicioso. El hecho es que la mayoría de las ganancias de la petrolera van al gobierno en forma de impuestos, lo que la deja muy poco margen para invertir en impulsar la producción, lo que le obliga a usar la deuda para financiar el gasto de capital.

La carga tributaria de Pemex se redujo del 65 por ciento en 2019 al 58 por ciento este año y se prevé que caiga al 54 por ciento en 2021. El año pasado Pemex financió sólo el 11 por ciento del presupuesto nacional, aproximadamente una cuarta parte de su contribución a las arcas del gobierno en 2008. Pero las propias fuentes de ingresos del gobierno, cada vez más menguantes, y su necesidad de emplear recursos para financiar programas sociales prioritarios, significan que aún no se podrá contemplar la reforma tributaria integral que Pemex necesita para sobrevivir.